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Así titula una de sus composiciones Marcelo Lo Bianco, músico marplatense de extraña originalidad y humor sarcástico.

Lo Bianco escribe, arregla e interpreta un crossover tangojazzero rockístico, que bien puede definirse como “música marplatense”. Las olas y el viento, mezcladas con el bullicio urbano y la quietud de un bosque, se traslucen en sus canciones. No es algo que se le ocurrió ahora, lo viene haciendo desde su preadolescencia (fines de los 70 y principios de los 80).

. Marcelo, ¿qué lugar ocupa la música en tu vida cotidiana?

. Bueno, no tanto, pero definitivamente lo ocupa de noche. Nunca pude cambiarlo, me hubiese gustado que lo ocupe durante la madrugada, temprano, o al mediodía o de tarde, insistí durante años pero ya estoy resignado. De adolecente era muy fantasioso, pensaba que estudiando de noche iba a componer como Bill Evans, y levantándome temprano casi de madrugada, me saldría un tema como Very Early o Viene Clareando jajaja,  la música ocupa ése lugar, y la noche es breve para mí, será porque es placentera, se impone el sueño y hay que dormir no?, pero en los sueños a veces aparece alguna melodía interesante, al despertar ya no la recuerdo, claro… En 1983 estuve en la casa quinta de Spinetta, llegué un poco antes de las 20hs., y mientras muy gentilmente me servía un té, le pregunto ¿por qué ensayan a ésta hora?, y me dijo que “con Jade aprovechamos toda la noche,  ensayos de 20 hs. a 7 hs. am., después del ensayo llevo a mis hijos al colegio y me acuesto hasta las 15 hs.” La música ocupaba ése lugar en su vida cotidiana, claro que a los dos años cambió y los ensayos pasaron a ser de mañana. Personalmente durante el día no me encuentro con la música, salvo en los ensayos con la banda que son de tarde.

. Y cuando te sentás a escuchar discos, ¿qué intérpretes y géneros preferís?

. Ya no me doy esos placeres, casi no escucho música hace años, y tengo cientos de discos, me gustaría más ver vídeos que sentarme a escuchar,  me diste una buena idea, ahora en éste momento escucharía Couperin, o uno que me gusta Conlon Nancarrow,  tengo discos de todos los géneros, Wheater Report por ejemplo, que los ví en el año 1980 en Luna Park con Pastorius, los que nunca lo escucharon confunden el apellido con Pistorius, pero no, ése era corredor, claro que verlo tocar a Jaco uno podría decir lo mismo jajaja.

. En todos estos años de tocar en público, formar bandas y grabar canciones, ¿la carrera te ha dado amigos y enemigos?

. Es curioso no saber si tengo enemigos, al menos nunca por escuchar un tema mío me amenazaron de muerte, o me tiraron con un zapato,  tal vez eso se vea como  una frustración no? porque a Piazzolla sí que lo amenazaron y hasta lo agredieron físicamente… pero amigos tampoco me ha dado, soy una especie de Robinson Crusoe, estoy solo en esto. Tuve la suerte y hasta hoy en día, de tener amistades con músicos geniales, reconocidos mundialmente y he aprendido mucho, y sigo aprendiendo.

Marcelo Lo Bianco integró junto a Raúl Islas y Jacky Patruno un grupo pionero a principio de la década del 80, al cual vi muchas veces en teatros y festivales realizados en esta ciudad. Era una época de punk, rock y new wave, pero ellos hacían instrumentales con guitarras y bandoneón, composiciones con nombres propios de Mar del Plata y una fusión de estilos nacionales sin ninguna inhibición. Y al público le encantaba.

. ¿Cuáles son los mejores recuerdos que tenés de Maplot?

. Nunca fui muy memorioso, tendría que pensar mucho, fue muy intenso y además pasaron 35 años de aquella “patriada” (como nos decía Dino Saluzzi cuando nos veía en Capital Federal).  La gente se acuerda más que yo, porque siempre por la calle  alguien me grita ¡Maplot!,  ¡Hey Lo Bianco!, es muy lindo. La música de Maplot hoy es vanguardia todavía, sería una novedad para la nueva generación de músicos que buscan una identidad.

. ¿Buscás algún sonido o melodía especial, algo único y diferente? O está todo inventado…

. Sí claro, uno siempre busca algo diferente, tratar de provocar emoción, tensión o lo que uno desee, aunque esté todo inventado. En la literatura también está todo inventado, el alfabeto,  la combinación de letras del alfabeto que forman las palabras, luego  la prosa, y  los géneros literarios. En la música, las notas siempre son las mismas, ya están inventadas,  sin embargo siempre aparece un libro que te conmueve o una música que también provoca algo en quien la escucha. La personalidad es lo que lo diferencia.

. ¿La guitarra tiene una personalidad acústica y otra eléctrica?


. Es una pregunta difícil para mi jajaja, porque acústica uno la compara con algo íntimo y sin embargo, tocando una acústica podes lograr que un teatro lleno te ovacione, y con una eléctrica, podes hacer un ruido tremendo y nadie te da bola, depende la personalidad del intérprete, no del instrumento. Depende lo que uno genera en la gente a través del instrumento.

Hace unos meses estuvo tocando por Alemania, invitado por el maestro Juan María Solare, pianista argentino que vive en Bremen.

. ¿Cómo fue la experiencia con la audiencia en Alemania?

. Algo maravilloso, la gira por el Norte de Alemania estuvo genial, muy agitada porque tocaba el mismo día en 2 ciudades distintas, y con repertorio distinto, es decir, no tocaba lo mismo en un pub de Worpswide  que en la Universidad de Bremen o en Hamburgo, y el público es variado en cada ocasión. En Hamburgo hice 4 bises, imaginate, no tenía más temas; en la Universidad el teatro estaba lleno de gente, 170 butacas, y en todos lados asiste mucha gente, la gente se acerca, te felicita, es muy cálida, hice de algunos amigos.

Su banda estable se llama “Adiós Bandoneón”, con Marcelo en guitarra (a la que hace sonar suave o rabiosa, acústica o eléctrica), Jorge Limiñana en bajo y Miguel Magariños en batería. También puede estar Lorena Xanmar en percusión. Y a veces Willy Yacoma en saxofón, o Raúl Islas con el bandoneón. Es una banda que se estira o se contrae –justamente- como un fueye.

. ¿Qué estás haciendo hoy en día y qué objetivos te planteas con “Adiós Bandoneón”?

. Sigo componiendo, o pintando que es mi hobby, no soy muy bueno, tiro muchos trabajos pero es una gran terapia dibujar o pintar para mí. En la música estoy escribiendo para intérpretes del exterior, de EEUU más concretamente, y con la banda “Adiós Bandoneón” ensayamos y probamos como en un laboratorio nuevas formas para alguna próxima presentación, se lo recomiendo a la gente que le gusta el Avant Rock, que vengan, siempre escucharán algo distinto.

Foto de Hanz Martin Hallier - Universidad de Bremen