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Por Eduardo Sigal.

 

El 2 de julio se realizó una nueva cumbre del Mercosur, nuestros presidentes debatieron el presente y futuro del Mercosur, era esperable que surjan diferencias importantes pero también que se preserve el sentido común de la construcción del bloque en este mundo global al que nadie puede hacerle frente sin una sociedad de carácter estratégica, productiva, cultural y educativa con los vecinos.

Podríamos afirmar que sin objetivos e ideales comunes no se puede construir un bloque pero también que si no tenemos una cuota de pragmatismo que nos permita trabajar sabiendo que tenemos diferencias tampoco podríamos mirar con optimismo el futuro. El presidente Alberto Fernández asumió con mucha claridad esos postulados y logró plantear cuestiones comunes para el trabajo de la Cumbre sin abandonar principios, tratando de ubicar que hay una relación estrecha construida durante casi 30 años en el Mercosur pero también hay una coyuntura donde los gobiernos de los países que lo integramos tenemos diferencias profundas, ya sea como resultado de la voluntad popular o más aún de procesos que alteraron los principios democráticos y republicanos, pero tenemos que encontrar la forma de defender en conjunto los intereses comunes.

¿Cuáles son esos intereses comunes? El desarrollo y el vivir mejor.

¿En qué contexto? La pregunta me la formulo no por casualidad, estamos atravesando una pandemia la del coronavirus, que es inédita en la historia de la humanidad y nos abarca a todos los países de la tierra. Cómo vamos a salir de ella es aún un interrogante; difícilmente pueda tener una respuesta única pero seguramente vamos a salir distintos.

Las instituciones que venimos construyendo en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, me refiero a las Naciones Unidas, a la organización mundial del comercio y a otros foros del multilateralismo seguramente habrá que reformularlas. Hay un mundo distinto, no existe lo que se conoció como el bloque socialista; Estados Unidos está perdiendo su carrera por mantenerse como primera potencia del mundo y han surgido bloques sumamente poderosos como la Unión Europea, prácticamente no hay región del mundo que no se haya agrupado en procesos de integración. China ha florecido como la primera potencia del mundo, cuestión que se confirmará con el fin de la pandemia. Su economía crecerá más lentamente, pero este año va a tener resultados positivos a diferencia de la mayoría de los países del mundo, incluido EEUU, que vamos a retroceder en el producto bruto interno.

MERCOSUR, USA, China, mundo mutipolar

Me pregunto qué instituciones tendremos que tener, qué acuerdos deberemos desarrollar, cómo será la relación entre Estados Unidos y China… países como los nuestros, integrantes del Mercosur tendremos posibilidades de establecer acuerdos comunes con estas potencias o con alguna de ellas en condiciones de respeto y reconociendo el desarrollo asimétrico que permita seguir desarrollándonos? Las respuestas están por construirse, estoy convencido que será sobre nuevas bases. Tenemos que fortalecer la integración regional y de eso dependerá nuestra capacidad para relacionarnos con el resto del mundo, para incorporar valor agregado a nuestras riquezas naturales para ser competitivos con nuestros productos y poder mejorar los términos de intercambio con los distintos países y bloques.

En definitiva creo que a la crisis del multilateralismo pos segunda guerra vendrá y espero que sea así un mundo multipolar.

El presidente Alberto Fernández interpretó y se afirmó en ello en la reunión de Mercosur. Tenemos distintas concepciones políticas e ideológicas, sería mejor que fuese distinto, pero esta es la realidad en donde nos toca vivir y hay un pueblo que quiere trabajo y que sea trabajo de calidad. Hay una burguesía en nuestros países que quiere seguir haciendo negocios y sabe que si no empezamos entre nosotros eso no será posible.

Los investigadores saben que la ciencia no tiene fronteras pero si no colaboramos entre nosotros lo que primara es el enriquecimiento de grupos económicos y no para mejorar nuestra calidad de vida. Volcar los avances de la ciencia y la tecnología tiene como base la capacidad de construir denominadores comunes. Lo mismo en materia de defensa, Educacion, etc.

Pensar en un mundo multipolar es pensar en nosotros mismos como región y como países.

En esos parámetros está la posibilidad de fortalecer el bloque con ámbitos de participación efectiva de la sociedad civil, desarrollando complementacion productiva e integración de cadenas de valor, en comerciar con monedas locales y no tener que pasar por el dólar que nos hace dependientes.

Sobre esas bases creo que podemos desarrollar la unidad regional y que más allá de las prioridades que asuman los gobiernos en cada uno de nuestros países podamos ir construyendo un destino. Destino que será común o será dependiente.

Por supuesto que eso no implica aceptar cualquier cosa. Por eso defender la integración de Venezuela al Mercosur es estratégico para los venezolanos y para la región. Garantizar que Bolivia se reencauce con un gobierno democrático y aceptando la voluntad mayoritaria de su pueblo es parte de los principios irrenunciables.

Paz y democracia

La diversidad política no es sinónimo de debilidad ni de renunciamiento a principios, es saber reconocer elementos comunes en un mundo desafiante y que debe ser necesariamente democrático y pacífico.

Salir de la crisis post pandemia va a ser difícil pero estoy convencido que nuestro destino está atado a nuestros vecinos. No olvidemos que EEUU le está prestando nuevamente más atención a América que siempre la considero su patio trasero y que después de la experiencia de los primeros 15 años de este Siglo no quiere volver a repetir.

Por supuesto que hoy no son lo que eran ellos tampoco y hay otro actor batallando en el comercio, la producción y las inversiones en la región como es China.

En definitiva el planteo es como nos paramos en esta realidad de acuerdo a lo que queremos ser, no se trata de cambiar de collar sino de cambiar la forma de interactuar en este mundo distinto que está por venir.